31 de octubre de 1850 - El Palacio del Congreso de los Diputados ha sido inaugurado por Isabel II, avanzada la tarde.
Se puso la primera piedra el 10 de octubre de 1843 en que la reina cumplía trece años.
Las obras han durado siete años y doña Isabel II se muestra radiante y contenta de su condición de espléndida veinteañera.
Su alegre y desafiante sonrisa contrasta en el Congreso con la fofa opacidad de su esposo don Francisco de Asís, vestido de Capitán General.
El nuevo palacio de la Carrera de San Jerónimo es obra del arquitecto Narciso Pascual y Colomer, cuyo proyecto ganó el concurso convocado.

Se ha construido en el solar del Oratorio del Espíritu Santo, que había sido demolido en 1842; una vez más, la religión cede su casa a la política.
Años antes, el domingo 20 de julio de 1823, el templo padeció un grave incendio, acaso provocado cuando oía misa el Duque de Angulema, el gran jefe de los "Cien mil hijos de San Luis", llegado a España para reponer a Fernando VII en su poder de rey absoluto.
En el día de su inauguración, ya parece pequeña la casa de los Padres de la Patria; se recuerda la polémica sobre el solar que muchos encontraban muy reducido, falto de perspectivas y de horizontalidad.










